lunes, 14 de diciembre de 2015

Asociación Argentina de Tejo

El Tejo en Argentina cuenta con la Asociación Argentina de Tejo (AAT). Esta organización nació en el 2001. Gracias al apoyo de dirigentes y jugadores logro conseguir distintos objetivos como federar al Tejo como deporte nacional en la Confederación Argentina de Deportes y, lograr el reconocimiento de la secretaría de Deportes de la Nación como la única entidad Nacional de Tejo.

Esta entidad organiza torneos a nivel provincial y nacional, además de fiscalizarlos. También busca   divulgar al deporte y darle difusión en el país. 

¿Cómo se juega al Tejo?

Seguramente alguna vez hemos practicado este juego con amigos. En la playa de vacaciones o en alguna plaza, por eso es bueno conocer este tipo de deportes que la mayoría lo práctica burdamente.

Este juego se puede practicar individualmente o de a dos. Es un deporte que consiste en ubicar los tejos, lo más cerca posible, de un objeto llamado tejín. Al comenzar el partido, el equipo que ha ganado el sorteo, tiene derecho a arrojar el tejín y jugar el primer tejo. Durante el resto del partido, el derecho de arrojar el tejín, corresponde al equipo que ganó la partida anterior.
Luego de arrojado el tejín y el primer tejo, el equipo contrario debe jugar su/s tejos hasta que consiga marcar el punto, ya sea arrimando o tejando. El término “tejando” hace referencia a sacar o mover un tejo del rival. Una vez logrado esto, el equipo contrario intentará modificar la situación consiguiendo puntos para sí, y así sucesivamente. Cuando un equipo no tiene más tejos, el equipo adversario debe jugar e intentar marcar o conseguir más puntos, ya sea arrimando sus tejos al tejín o tejando a los tejos que le estorban.
Cuando todos los tejos hayan sido jugados, uno de los equipos obtendrá tantos puntos como tejos tenga más próximos al tejín a partir del tejo con mayor cercanía al tejín del otro equipo. Terminada la partida, el juego continúa en el otro sentido de la cancha. El partido lo gana el equipo que logre primero llegar a los puntos establecidos en el presente reglamento, 15. Se denomina partida a la instancia del juego donde los participantes juegan todos los tejos. El partido cuenta de tantas partidas como sean necesarias para que alguno de los 2 equipos complete la totalidad de los puntos a los que se juega el partido. Las medidas reglamentarias de la cancha son: 12 metros. de largo y 2.50 metros. de ancho.

 (REGLAMENTO  OFICIAL  ARGENTINO Y SUDAMERICANO  DE  TEJO, PAGINA 1, 2010)

                                          
                                        Cancha de tejo con sus respectivas zonas.


















Este elemento recibe varios nombres como meditejo, medidor o regla. Se utiliza para medir que tejo está más cerca del tejín cuando se encuentran a similares distancias. Lo podemos apreciar en esta foto:






Caballos salvajes del Tejo

La cancha de este popular juego situada en La plaza 19 de Noviembre cuenta con sus propios personajes, son estos los que le dan color al lugar cada tarde. Risas, chistes, carcajadas son los elementos que son infaltables entre los muchachos que practican esta disciplina .En esta nota conoceremos a cada uno de ellos.

Esteban: Macanudo y bromista, asi podríamos definir al primer integrante de esta hermandad. Fanático de Estudiantes de La Plata, la camiseta del pincha es su segunda piel, siempre la lleva puesta. Siempre durante un partido de tejo está haciendo chistes y cuando no lo hace esta silbando o cantando alguna canción. Según él tiene 41 años. Afirma que cuando cumpla 50 años, cada vez que le pregunten su edad se restara un año.
Gastón: Apodado “El Gordo”. Se caracteriza por su barba a candado y su lenguaje grosero. Es el más joven de todo el grupo con 31 años. Siempre en su lenguaje habitual no puede faltar la palabra “boludo”. Se tomo las situaciones de la vida con alegría.
Osvaldo:Es el más grande del grupo con 63 años. Puntualiza que en el tejo encontró un lugar de distracción cuando perdió a su nieta, Jasmín,a causa de un accidente automovilístico. Fue un momento duro para el donde a veces se encontraba solo emocionalmente. Gracias a Tomas conoció este juego y desde entonces ocupa un lugar importante en su vida.
Juan: Se introdujo recientemente en el mundo del tejo. Alto, canoso y algo serio. Aun le falta controlar su tiro.Siempre se excede en fuerza cuando lanza el tejo, Colocándolo lejos del tejín.
Daniel : “Cacho” siempre está con una sonrisa en el rostro. Es inocente y muy alegre. Tiene 58 años pero su apariencia  lo hace notar de menos .Todos los días llega a la cancha de tejo en su bici playera color roja. Es uno de los mejores jugadores de tejo del grupo.
Tomas: Canchero, charlatán, amigable son tres características que describen muy bien a Tomas .Al igual que Juan, es nuevo en el tejo. Lo empezó a practicar hace solo 2 meses gracias a Daniel que es su vecino. Sus llamativos lentos nunca pasan desapercibido.





















                                                Esteban, Gastón, Juan y Daniel en acción.


”El Templo”, la segunda casa de ellos”

Para los muchachos del tejo este lugar ya es casi simbólico. Esta cancha fue testigo de innumerables de partidos, calenturas y risas entre amigos. El templo, como lo llaman ellos, los llevo a conocer gente nueva y establecer nuevas amistades.

Este espacio deportivo albergo ya muchos partidos y vivencias a lo largo de los años. Pero es importante saber sus orígenes e inicios. Daniel, que es uno de los miembros más antiguos del grupo, cuenta que la cancha surgió a fines de 2010 cuando la Municipalidad de La Plata, en un proyecto de refaccionar la plaza, construyo dos canchas de tejo en este espacio verde. Este vecino nos relata que la gente de La Municipalidad tardo en construir la canchas varias semanas.
Un día de semana por la tarde ellos estaban sentados jugando a las cartas y hablando entre amigos. Entonces vieron que había gente de La Municipalidad y curiosidad los lamo. Le fueron a preguntar que estaban haciendo. “Nos comentaron que estaban haciendo un espacio donde se pueda practicar al tejo” afirma Daniel. A los vecinos la idea les pareció perfecta porque era un lugar perfecto de recreación y para pasar momentos agradables por las tardes. “Habían vecinos que ya habían jugado el tejo anteriormente como en sus vacaciones y a otros les llamo rápida la atención este juego ya que es fácil de jugar y de entender”, recuerda alegremente Cacho.
La Municipalidad les brindo a los muchachos  las dos canchas con la arena correspondiente, una mesa con dos bancos, otro banco entre medio de las canchas, una canilla y el sagrado baúl, donde guardan las cosas que usan para jugar. Como por ejemplo los tejos y meditejo.
Primero marcaron el lugar donde la iban a construir y delimitaron las canchas de tejo que era un rectángulo. Luego le pusieron arena y alrededor de las canchas colocaron una línea metálica para marcar los límites de la canchas. Se instalo también una mesa con dos bancos al costado de la cancha. Por último se coloco una canilla al costado de la cancha  para regarla. Finalizado la construcción de las canchas. Los vecinos plantaron plantas y arbustos alrededor de todo el espacio, para darle un excelente aspecto al lugar
Daniel relata que a lo largo de estos años que llevo jugando al tejo en este lugar pasaron muchos jugadores. “Algunos dejaron de venir y a otros les dejo de interesar” sostiene. “En los primeros años éramos bastantes, en las tardes de verano recuerdo que asistían muchas personas y se armaban tremendos desafíos tanto individual como grupal”, expresa nostálgicamente.
En ocasiones cuando eran bastantes competidores se desarrollaban torneos caseros de eliminación directa.

Actualmente el grupo de jugadores que juegan regularmente es reducido a comparación de años anteriores. “Somos 9 los que jugamos de manera seguida”, puntualiza Daniel. Hay alguno que otro vecino que viene de vez en cuando. Esta bueno que los vecinos traigan a sus amigos, familiares como nietos o hijos. Para que más gente se sume al grupo.

























                            La cancha de tejo, mejor conocida como “El Templo”


El espacio cuanta con una mesa de piedra y dos bancos. Ahí los muchachos juegan a las cartas o bien charlan entre ellos. Es su punto de descanso y relajación afirma Daniel. “Siempre se arman partidos de truco o algún que otro juego de cartas”. También se ponen a contar anécdotas entre ellos.
En cuanto al “sagrado baúl” es una especie de caja larga de cemento. Acá se guardan todos los 
elementos que se utilizan para jugar al tejo. El baúl tiene un candando en el medio para asegurar las cosas. Sobre la tenencia de la llave se van turnando quién la va tener. Siempre la debe tener un integrante del grupo que venga la próxima vez que acordaron para jugar. 
























                                                     “El Sagrado baúl”

Cuando la noche cae y la oscuridad se hace presente, no es un problema para los muchachos, ya que, la cancha además cuenta con buena iluminación ya que la plaza cuenta con una excelente iluminación.
Con el tema del mantenimiento de la cancha Daniel nos cuenta que la cuidan mucho. Respecto a la reposición de los tejos y los materiales, en caso de que se pierdan o se rompan. Ellos juntan plata entre todos y los compran. Siempre colaboran todos para que todo este en condiciones.
 La cancha nunca sufrió daños graves. Solo algunos daños sobre los arbustos o escrituras sobre los bancos y mesa. “Este es nuestro espacio y lo tratamos de cuidar lo mas que podamos” cerro Daniel.




Una tarde a puro Tejo

Reír, recrear y juntarse con amigos. Son algunas de las formas más sanas de divertirse en la vida. Estos muchachos lo hacen cada tarde cuando juegan al tejo. En la siguiente crónica veremos todos los condimentos que contiene un partido como lamentos, bromas, cábalas y alegrías.

El venir de la tarde para los integrantes de este grupo de apasionados por este popular juego, seguramente sea uno de los mejores momentos del día. En auto, en bicicleta o caminando. Acompañado o solo. Cada uno llega por su propio medio pero todos van a hacer algo en común: Pasarla bien.
La tarde se asoma, el sol emite sus últimos rayos que nos puede dar durante el día, mientras los pájaros condecoran cada lugar de la plaza con sus sutiles cantos .El clima cálido es la frutilla del postre para una tarde perfecta. El ambiente está listo para una tarde de tejo, solo faltan los protagonistas. La cancha penetrada por algunos tímidos rayos del sol, es testigo de la llegada de los muchachos. Al pisar la cancha los muchachos empiezan con el ritual previo a un maratón de tejo: se saludan, abrazan, dialogan y bromean. Ya es una marca registrada. Luego llega la hora de la acción. Sacan del baúl, que es donde guardan todos los elementos,  los tejos, el tejín y colocan el marcador de puntos en una barra de fierro. La cancha va tomando color y ambiente de competición. Hoy quizá no sean tantos como otras veces, ya que vinieron solo seis, pero eso de ninguna forma será un impedimento para pasarla bien. Esteban, Gastón, Daniel, Juan, Tomas y Salvador son los que hoy se hicieron presentes.
Daniel y Tomás serán rivales en el primer partido de tejo de la tarde. Daniel acomoda la arena de la cancha con su pie, según él es su cábala. Mientras Tomás saca el meditejo del baúl que se habían olvidado. Todo está listo para un nuevo encuentro de este juego que los apasiona tanto. La moneda se eleva por los aires y cae con el peso de la gravedad para decidir que Daniel gane el sorteo y por lo tanto será el primero en arrojar el tejín. Sí así es, de esta manera se decide quién arroja el tejín primero en este juego. Daniel lanza el tejín sobre la arena y se decide a tirar el primer tejo de la tarde. La mirada de un águila que vuela por los aires observando detenidamente su presa es similar a la que Daniel tiene sobre el tejín. Cacho, como le dicen sus amigos a Daniel, extiende sus piernas, baja levemente su espalda y lanza buscando que su tejo quede sobre el tejín como dos autos estacionados en un día laboral  ,lo más cerca posible .Tomás  observa atentamente el tiro de su contrincante. Este cae bruscamente levantando pequeñas cantidades de polvo y queda muy cerca de su objetivo. Su tiro le provoca que se dibuje una gran sonrisa sobre su rostro.
Tomás entra en acción, es su turno. Lanza su primer tiro y no logra superar en cercanía al tejo arrojado por Daniel. Es su segundo intento, su mirada es pura concentración. El tejo vuela por los aires y esta vez queda aun más lejos del tejín. Su tercer y cuarto tiro le da alguna chance de ganar algunos puntos ya que queda más cerca del primer tejo lanzado por su rival. Daniel deberá revertir las cosas. Repite los mismos movimientos previos al lanzamiento y tira el tejo. El primero se posiciona pegadísimo al tejín. Como también lo es el segundo y tercer tejo que arrojó. No hacen falta mediciones. Daniel fue más preciso y la primera partida es contundente: 3 a 0 a favor de Cacho. Tomás le restó un punto a Daniel al ganarle en cercanía al primer tejo que arrojo Daniel después del tejín. Entre risas, Tomás le dice a Cacho que no juegue tan bien. Terminada la primera partida los contrincantes deberán jugar del otro lado de la cancha. Como Daniel ganó la primera partida, jugará primero el tejín nuevamente. Mientras tanto la luz artificial de los postes se hace presente, ya casi caída la noche .La oscuridad se adueñaba del la plaza. El partido sigue con un ambiente silencioso y calmo en el entorno. Casi sin personas caminando, seguramente por ser sábado. Daniel lanza el primer tejo, esta vez fue mejor que su primer tiro, el tejín y el tejo quedaron casi pegados. Tomás se prepara y arroja su primer tejo pero su cara es lamento nuevamente al ver que su tiro fue pésimo. El segundo y tercer tejo se ven cargados de fuerza y se van lejos del objetivo. Al lanzar el cuarto tejo iguala al primer tejo de Daniel. “Medí medí” exclama exaltado Tomás. Esteban agarra el meditejo entra a la cancha y se pone a medir. Las distancias son casi iguales pero hay una ventaja en el tejo de Daniel que se encuentra más cerca del tejín. Daniel la tiene fácil en la segunda partida ya que los tejos de Tomás se encuentra bastante lejos del tejín. Cacho lanza sus tres tejos y se cumple las expectativas, superan a los de Tomás en cuanto a cercanía. En esta segunda partida Daniel se lleva los cuatro puntos, quedando 7 a 0. Gastón le recrimina a Tomás que se está dejando ganar. Este entre risas dice “Es muy bueno para mí”. Los micros semis vacíos y los autos a toda velocidad son los únicos que emiten sonidos alrededor la plaza.
El partido prosigue con Cacho nuevamente lanzando el tejín y posteriormente su primer tejo. Tomás algo vencido ya, respira profundo y va a la carga en busca de la hazaña. Respira y exhala frenéticamente. El primer tejo se dirige y queda en muy buena posición superando al de Daniel. Sucede lo mismo con el segundo y tercer tejo, mientras el último queda un poco lejos del tejín. Daniel confiado lanza y esta vez no fue su partida todos sus tiros quedaron por detrás de los tejos de Tomás. En forma canchera Cacho dice que lo hizo para que el partido sea más parejo. El marcador señala 7 a 4 a favor de Cacho. En la tercera partida cambian los roles, Tomás lanza el tejín y luego el primer tejo. Es el turno de Daniel. En el medio de tanta concentración y miradas fijas, se escucha un sonido pegadizo. Es el celular de Salvador .La mujer con una voz ronca le dice que no se olvide de las compras en el supermercado. Este le dice “En un ratito voy”. Daniel agita su brazo y tira sus cuatro tejos ganando claramente en cercanía al tejín. A Tomás se le escapa uno que otro insulto al ver los tiros de Cacho. Con el tejín entre ceja y ceja, Tomás lanza su tejo y el tiro queda muy corto. El segundo es mejor pero no alcanza para vencer al de Daniel y el último tejo es corto nuevamente. El partido queda 11 a 4 con victoria de Daniel.

El humo sale por la boca de Tomás, mientras fuma un cigarrillo para calmar los nervios y analiza el partido con Esteban. “Boludo está infalible Cachito” dice Esteban, a lo que
Tomás responde “Es distinto”. Con el sonido de algunos grillos alrededor de la cancha comienza la cuarta partida del duelo.




                                                                Tomás a punto de lanzar.


Daniel lanza el tejín y su primer tejo. Tomás tira y pisa el pucho. Se pone a amagar con la mano para medir la fuerza  abre, las piernas y arroja su primer tejo ganándole al tejo de Daniel. El segundo tiro se posiciona cerca del tejín como el tercero. Mientras que el tiro último es malo. “Esta vez no la tenés fácil Cachito”, grita Juan. Daniel se prepara para arrojar. El primer tejo increíblemente mueve al tejo más cercano que Tomas tenía respecto al tejín provocando más insultos de este al aire. El segundo tiro también supera a los tejos de Tomás. Decidido a ganar el encuentro Daniel se propone a rematar el juego. Mide unos segundos la fuerza y lanza consiguiendo ganar el punto y los cuatro de la partida. Tomas no lo puede creer y solamente se agarra la cabeza. Concluido el partido 15 a 4 a favor de Daniel, ambos se dan la mano y hablan sobre el encuentro. Tomás destaca el increíble nivel de Cacho. Gastón le propone jugar un partido a Tomás pero este dice “Ya no más”.      



















“En el tejo encuentro un juego para divertirme y distraerme"

Osvaldo Rodríguez es un vecino de 63 años que juega al tejo en la plaza 19 de noviembre. Para el, este juego es su pasatiempo en la tardes y fue una salida cuando sufrió la pérdida de su nieta Jasmín. Este amante de los buenos momentos nos cuenta que en este practica encontró un lugar de distracción y diversión. Algo que según él, es muy importante en la tercera edad.

Roberto: ¿Qué significa el tejo en este momento de tu vida para vos?
Osvaldo: Ahora ocupa un lugar muy importante en mi vida. Cuando mi nieta falleció estaba muy triste y mal emocionalmente. Luego de un tiempo de duelo el tejo me sirvió para despejar la mente. Además a esta edad uno tal vez no tiene muchas cosas por hacer ya y en el tejo encuentro un juego para distraerme, divertirme. Sobre todo compartir momentos muy placenteros con mis amigos. Siempre espero en algún momento del día que se venga la tardecita así hago trabajar la mano(risas).Cuando no jugamos por la lluvia o por alguna circunstancia siempre digo que es un día perdido de jugar al tejo, un día menos para divertirme y compartir buenos momentos.
R: ¿Hace cuánto jugás al tejo?
O: Lo práctico desde principios de 2013 y justamente empecé a jugarlo en esta plaza. Desde esa fecha lo juego regularmente.
R: ¿Cómo empezaste a practicarlo?, ¿alguien te incentivó?
O: Bueno en sí no fue por iniciativa mía. Un vecino mío llamado Daniel me comentó que gente de la tercera edad y mediana edad se juntaba a jugar al tejo en la plaza del barrio,la 19 de Noviembre, y él me animó para que vaya. Al principio dudé en ir ya que pensaba que tal vez no me iba a gustar el juego, pero fue todo lo contrario me encantó. Cada vez estoy más metido en este juego que tanto me divierte y distrae.
R: ¿Jugaste en alguna competición?
O: No aún no. No tuve la oportunidad .Hasta ahora lo jugué solo con mis amigos del barrio. Pero no descarto más adelante competir. Me veo en buen nivel.
R:¿Qué significa este lugar, donde jugas, para vos?
O:Es un lugar muy importante y apreciado para mí. En este lugar como ya dije pase momentos muy agradables y placenteros. A veces la catalogo como mi segunda casa. Acá encuentro siempre momentos muy buenos.
 R: ¿Con qué frecuencia se juntan a jugar?
O: Siempre que podamos (risas).Pero en general lo hacemos tres o cuatro veces por semana. Cuando nos juntamos por primera vez a jugar en la semana arreglamos cual va ser el próximo día en el que vamos a practicar el tejo.
R: ¿Cómo vivís un partido de tejo?
O: Siempre quiero disfrutar el partido y ganar. Lo vivo con mucha emoción. Pienso que el primer tiro es fundamental porque si lográs que tu tejo quede más cerca del tejín te llevás los primeros puntos del partido, que son muy importantes.
R: ¿Te gusta jugar al tejo en pareja o individualmente?
O: Sinceramente, individualmente. Al jugar solo depende de mí ganar o perder. Será porque en mi historial siempre recuerdo que gané más veces solo que jugando acompañado. Pero cuando nos proponemos a jugar en parejas no me opongo, bienvenido sea.
R: ¿Tenes alguna técnica en especial al lanzar el tejo?
No. Solo trato de concentrarme al momento de lanzar y enfocarme adonde está el tejín para lanzar el tejo lo más cerca posible. También trato de pararme y posicionarme bien para que el tiro vaya lo mejor posible.
R:¿Te has llegado a calentar o insultar jugando al tejo?
O:Sí,ya que lo vivo con mucha emoción y pasión. Recuerdo una anécdota que en una ocasión jugando individualmente lanze el tejo y luego lanzo mi oponente. Se armo una pequeña discusión porque los dos tejos estaban en distancias iguales del tejin y se armo un pequeño “tole tole” que no paso a mayores. Decidimos lanzar de vuelta, pero son solo calenturas. Después vuelve todo a la tranquilidad.
R: ¿Tenes familiares que practican este juego?
O: No. Por el momento lo práctico yo solo. Pero mas adelante puede cambiar eso.
R: Aparte de jugar al tejo, ¿En este espacio hacen alguna otra actividad?
O: Si. Como podrás ver acá hay una mesita y ahí en  ocasiones jugamos a las cartas. Lo solemos hacer cuando nos aburrimos de jugar varias horas al tejo. También esa mesa es testigo de infinitas charlas de amigos.
R: ¿El Tejo puede llegar a despertar mas el interés en los más jóvenes?
O: Claro. Tal vez los jóvenes lo practican mas cuando van a veranear a la costa. Durante el año en las plazas se ven mayormente personas mayores. Pero este último tiempo a esta plaza han venido a jugar personas que no son de la tercera edad. Eso es positivo
R: ¿Para vos el tejo es popular en Argentina?
O: Claramente sí. Este juego en las playas argentinas no puede faltar es un clásico. Seguramente todos alguna vez hemos jugado al tejo.